25 de diciembre de 2011

Regala juguetes no sexistas

A pesar de los avances conseguidos en relación a la igualdad, el mundo de los juguetes y de los juegos sigue manifestando y fomentando unos roles sexistas y discriminatorios.

En los anuncios de TV, los escaparates de las jugueterías, los catálogos, se ofrece una imagen claramente sexista en las que se imponen unos juegos y juguetes para los niños y otros para las niñas. La mayoría de las veces además se vinculan claramente al color rosa y al color azul para delimitar bien el espacio de unas y de otros.

Desde pequeños les estamos enseñando qué les debe gustar, limitando su libertad para elegir, obligándoles a jugar con lo que la sociedad considera que es lo adecuado, sin prestar atención a qué valores, actitudes y capacidades se están transmitiendo.

El juego en la infancia constituye unos de los espacios más importantes de aprendizaje, es imprescindible para el desarrollo psicoemocional, psicomotriz y cognitivo; se aprende a entender el mundo, a relacionarse y a descubrir las posibilidades y capacidades que tenemos. Para que el juego sea saludable éste debe ser libre, fomentar la creatividad, la imaginación y la libertad para jugar. Debe proporcionar un espacio seguro, sin recriminaciones ni coacciones y debe fomentar el desarrollo de valores cooperativos, no violentos e igualitarios.

Imponer un uso sexista de los juegos y juguetes es limitar las capacidades y el desarrollo de las niñas y los niños, es imponerles una manera de ver el mundo y de relacionarse con él desde las limitaciones.

Si analizamos más en profundidad el uso sexista que hacemos de los juguetes veremos que las niñas se encuentran en una mayor posición de vulnerabilidad ya que al abanico de juguetes que se destinan para ellas es mucho menor que el de para ellos.

Si nos centramos en muchos de los juegos y juguetes destinados a los chicos estos presentan una clara imagen tradicional masculina, donde la fuerza, el cuerpo musculado, la agresividad y la violencia están muy presentes y son la clave para “ganar” en muchos de esos juegos.

Los juegos y los juguetes no son sexistas por sí solos, es el uso que hacemos de ellos y la imposición que transmitimos a las niñas y los niños sobre a qué deben jugar, los juguetes que ponemos a su alcance y los que les prohibimos.

Asumimos que las niñas jueguen con muñecas y los niños con coches sin plantearnos hasta qué punto, a través del juego, se inculca en ellos los roles tradicionales, que influyen sobremanera en el desarrollan de sus capacidades, de la imagen que tienen de de sí mismas/os y de las demás personas, se generan gustos y se desarrollan opciones de futuro incluso profesionales e intelectuales.

En una sociedad en la que las mujeres trabajan, los hombres cuidan a sus bebes, todas y todos podemos ser azafatos, doctoras, ingenieras, arquitectos, bailarines, pintoras…..¿PORQUÉ SEGUIMOS JUGANDO A QUE SOMOS DE MUNDOS DIFERENTES, A QUE NO PODEMOS COMPARTIR, A QUE HAY COSAS DE NIÑAS Y COSAS DE NIÑOS.

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