21 de junio de 2009

El lenguaje se hace al hablar


El feminismo y la gramática española no se llevan bien. Viene de antiguo. "El lenguaje está creado por el hombre, para el hombre y tiene como objeto el lenguaje del hombre", sostiene la filóloga Pilar Careaga, autora de la obra El libro del buen hablar. Una apuesta por un lenguaje no sexista. Las mujeres se quejan de que no existen si no son nombradas, o que sólo figuran de forma peyorativa en un sistema lingüístico creado en sucesivas etapas de la historia en las que lo femenino no pintaba nada. La igualdad es tan reciente como que las españolas lograron el derecho a votar en 1931, mientras que los varones lo obtuvieron por vez primera en 1890. Los guardianes de la lingüística lo encuentran absurdo. "No tiene sentido pensar que la gramática está contra los hablantes. No es verdad, pero en las lenguas romances el masculino es el término no marcado", tercia el académico Ignacio Bosque.

¿Se puede decir "miembra"? Ya quedó dicho que no, que la RAE considera al sustantivo "miembro" como un nombre común en género, esto es, un término ambidiestro, que sirve para unas y otros (las miembros, los miembros). Un transformista que se feminiza o masculiniza según el contexto. Claro que no siempre fue así. Hasta 2005, la palabra "miembro" era considerada por la Academia un epiceno, un nombre asexuado, sin femenino ni masculino, como "víctima", "bebé" o "criatura". Conclusión: las cosas cambian.

Hasta el académico Salvador Gutiérrez, catedrático de Lingüística General de la Universidad de León, concedió en plena tormenta que lo que hoy suena peregrino, mañana puede ser norma si la población comienza a utilizarlo. "La lengua es el organismo más democrático que existe en el mundo", declaró.

Hay filólogas, con años de experiencia en el estudio del sexismo en el lenguaje, que sí defienden el uso de la palabra "miembras". "¿Era incorrecto decir abogada antes de que la palabra estuviese en el diccionario de la RAE?", interpela retóricamente Eulalia Lledó. "No", contesta, "la corrección en la lengua no es un valor absoluto. Y no veo nada en contra de la corrección de la palabra miembra".

El Instituto de la Mujer, en su proyecto nombra.en.red, una base de datos para promover la escritura en femenino y en masculino, acepta la clasificación del diccionario de la RAE. Pero no exclusivamente: "No podemos ignorar que son cada vez más las hablantes a las que les gusta denominarse miembras, en contra del criterio de la Academia. Entre las alternativas que sugerimos, se cuentan también aquellas que consideran la posibilidad de que la palabra miembro pase a ser de doble género, femenino y masculino".

No ha de sorprendernos que cause tanto revuelo cuando el 93% de los miembros de la R.A.E. (y si, decimos miembros) son hombres...nuestra Real Academia sólo cuenta con 3 mujeres en sus filas...

Pilar Careaga, una de las 3 académicas sostiene que "Cambiaría con el 50% de académicas. Pero ocurre que tres varones proponen a alguien que tiene que ser aprobado por una corporación varonil. ¿Es que Almudena Grandes y Maruja Torres son peores que Javier Marías o Arturo Pérez-Reverte?". Para la filóloga, el crédito de la institución está en entredicho por decisiones actuales y por exclusiones históricas: "Se califica a sí misma una Academia que no fue capaz de acoger a María Moliner, la lexicógrafa por excelencia". Moliner falleció en 1981, tres años después de que fuese admitida la primera académica: la escritora Carmen Conde.

La última persona en ingresar en la RAE ha sido el escritor Javier Marías. Días antes, publicó un artículo en este periódico que tituló: "No esperen por las mujeras". Y decía así: "Es absurdo, además de dictatorial, que diferentes grupos -sean feministas, regionales o étnicos- pretendan, o incluso exijan, que la RAE incorpore tal o cual palabra de su gusto, suprima del diccionario aquella otra de su desagrado, o 'consagre' el uso de cualquier disparate o burrada que les sean gratos a dichos grupos". Concluía señalando que no pueden borrarse vocablos por mucho que disgusten ahora al oído, como "judiada", porque ha existido y se halla en textos clásicos.

Ante palabras cargadas de prejuicios, Eulalia Lledó no propone la supresión, sino la incorporación de una nota pragmática aclaratoria. El diccionario recoge las palabras que la sociedad crea, pero también consagra los usos lingüísticos correctos. "La RAE debería haberse puesto a la cabeza y no ir detrás del proceso de cambio que vivimos. Las palabras tienen que estar al servicio de las personas y no al revés", considera Antonio García, fundador de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género (Ahige).

El sexismo del lenguaje comenzó a combatirse a nivel internacional a partir de la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en México en 1975. No es exclusivo de las lenguas latinas. "Hay parámetros sexistas y androcéntricos universales, pero en cada lengua se manifiestan de distinta manera", indica Lledó.

Encontramos algunos ejemplos claramente sexistas en el diccionario de la R.A.E: Babosear: obsequiar a una mujer en exceso. - Hombre: individuo que tiene las cualidades consideradas varoniles por excelencia, como el valory la firmeza.- Huérfano: dicho de una persona de menor edad a quien se le han muerto el padre y la madre o uno de los dos, especialmente el padre.- Mujer: que tiene las cualidades consideradas femeninas por excelencia. - Niñada: hecho o dicho impropio de la edad varonil, y semejante a lo que suelen hacer los niños, que no tienen advertencia ni reflexión. - Periquear: dicho de una mujer: disfrutar de excesiva libertad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La respuesta es sí. Naturalmente que Marías y Reverte son mejores escritores que la Grandes y a Torres. Muchísimo mejores. Y en la RAE no hay tres mujeres, sino cuatro. Para terminar, soy mujer y nunca diría esa estupidez de miembra.

mujomur dijo...

Para gustos los colores...

Los Pilares de la Tierra dijo...

Pues querida 'anónimO',

si te das cuenta, google no ofrece la posibilidad de que una mujer escriba como anónimA... ¿por qué?

Podemos seguir con más vocablos de la RAE en la actualidad:

-Presidenta: mujer del presidente..

-Médica: mujer del médico

-Jueza: mujer del juez

Sí, señor... con un par... Buscad Presidente, Médico y Juez, ¿dónde pone marido de la presidenta, marido de la médica o marido de la jueza? No lo busquéis, que no lo pone en ningún sitio.

Además, voy a dejar una reflexión:

cuando son las mujeres las que se incorporan a profesiones tradicionalmente masculinas, el término 'inventado' chirría y suena mal (arquitecta, médica, jueza, etc).

por el contrario, cuando son los hombres los que se incorporan a profesiones tradicionalmente femeninas, entonces el término 'inventado' le parece genial a todo el mundo (enfermero, secretario, modisto, azafato, etc)

... modisto... ¿pero habrá palabra más ridícula? Sí, la hay: AZAFATO. Entonces, como azafato no nos gusta, nos inventamos lo de 'auxiliar de vuelo' y el mundo sigue girando como si nada hubiera pasado...

Esto es el colmo !!!!